LOS VERBOIDES: infinitivo, gerundio y participio
¿Qué clase de palabras son las marcadas con negritas en el siguiente texto ? ————————————
¿Cómo se definen los verboides? —————————————————————————————————————————————————————————
Nos previene el corazón con su nariz, señalando los augurios del temporal y de la aurora. (Ernesto Lumbreras)
Dejémosle ir un domingo de primavera a remover la luz de una colmena. Turbado por un clarín de aguijones regresará siendo otro, solícito a la música de una cocina al levantarse. (Ernesto Lumbreras)
Tronó la girándula de su caramelo con los enlistados besando a las novias. (Ernesto Lumbreras)
Seducido por el vértigo de los naipes en la brevedad de sus encuentros. Inmerso en la pasión de un armadillo mirándose en los ojos de un galgo. (Ernesto Lumbreras)
Clasifica las palabras marcadas en:
| Infinitivos | Gerundios | Participios |
INVESTIGA LAS FUNCIONES DEL INFINITVO, GERUNDIO Y PARTICIPIO
.
Repasa la estructura sintáctica en este poema.
Ergo sum
A los cincuenta y dos años sigo pensando lo mismo que a los siete.
Que las nubes son grandes, los monopolios enormes, los
vietnamitas chiquitos
e invencibles.
A los cincuenta y dos años sigo pensando lo mismo que Carlos Marx,
con la única diferencia de que le copio un poco pero lo
digo más bonito.
A los cincuenta y dos años, me planto
en medio de los hombres y les espeto que me engañaron
a los siete años, a los diecisiete y casi a los veintisiete.
A los cincuenta y dos años, escribo
y no escarmiento y me dedico exclusivamente a pasear, a
leer, a trasladar maletas de un país a otro y a conspirar.
(Esto lo digo para confundir a la policía).
A los cincuenta y dos años sigo enamorado de Carmencita, de Merche,
de Carmela y de la Niña de los Peines.
A los cincuenta y dos años, Málaga.
Y escribo como un autómata, corrijo como un robot, y publico
lo que pienso (es un decir).
A los cincuenta y dos años, ni tengo bicicleta, ni televisor, ni ganas de
dormir, ni cuenta vulgar y corriente.
A los cincuenta y dos años, chufas.
A los cincuenta y dos años, escucho el agua de los montes, el fuego de los
campos y el ruido de las batallas.
Y sigo pidiendo la paz y, de momento, me la conceden en
parte; y la palabra, y me mutilan la lengua.
A los cincuenta y dos años, los caramelos son de más vivos colores y la
bandera más desteñida.
Y me dedico fundamentalmente a silbar, a deambular y a
pensar que existo puesto que pienso que existo.
Blas de Otero (español)
Repasa la estructura verbo +gerundio,
verbo + participio,
verbo + infinitivo.
Enlista las construcciones donde aparecen estas estructuras.
Sobre este modelo, intenta escribir algo parecido.